El ex director de la Policía Bonaerense y mano derecha del general de brigada Ramón Camps, durante la última dictadura cívico militar, Miguel Osvaldo Etchecolatz, falleció hoy a los 93 años, y su figura será recordada en la historia argentina por ser uno de los principales responsables y ejecutores del período más oscuro del país. Etchecolatz muere con múltiples condenas a prisión perpetua, acusado por diversos crímenes de lesa humanidad, mediante sentencias dictadas en los años 1986, 2004, 2006, 2014, 2016, 2018, 2020 y 2021 que fueron unificadas en una pena única de reclusión.
El asesino que murió hoy, generó repudio hasta de su propia hija que se cambió el apellido.
Mariana Dopazo (tal su apellido desde 2016), describió al ex comisario de la policía bonaerense como «un monstruo» y dijo que «infundía terror en su propia familia».
En una nota publicada en la revista Anfibio, la hija de Etchecolatz había contado en mayo de 2017, que participó de la marcha a Plaza de Mayo realizada para rechazar el fallo de la Corte Suprema que aplicó el «dos por uno» en una causa por delitos de lesa humanidad, beneficio que el propio Etchecolatz había solicitado y que le denegaron.
Mariana, había expresado que ella, su madre y sus dos hermanos varones, pudieron reconstruir sus vidas luego de la detención de su padre. «Todos nos liberamos de Etchecolatz después de que cayó preso por primera vez, allá por 1984. Vivíamos en Brasil porque era jefe de seguridad de Bunge y Born, y regresó al país pensando que era un trámite, como si la Justicia no le llegara a los talones».
«Al principio lo visitábamos, pero después mi madre, María Cristina, pudo decirle en la cara que íbamos a dejar de verlo. Ella siempre nos protegió de ese monstruo, si no hubiera sido por su amor, no podríamos haber hecho una vida», contó.
«Etchecolaz era un ser invisible, que usaba la violencia y no se le podía decir nada. Aparentaba tener una familia, pero nos tenía asco y era encantador con los de afuera. Vivíamos arrastrados por él, mudanzas todo el tiempo, sin lazos, sin amigos, sin pertenencias. Una realidad cercenada. Nos cagó la vida. Pero nos pudimos reconstruir», había manifestado la hija del represor.-
Con información de Télam, Diario La Nación, MinutoUno y revista Anfibio.-
Foto: Leo Vaca.-



Más historias
Irán desafía a Trump y le advierte que deberá elegir entre la guerra o un acuerdo
Inflación: ¿Cuánto costaráp viajar en colectivo y subte a partir de este lunes en el AMBA?
F1: Colapinto finalizó 8vo. En Miami y además sumó 4 puntos