Cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia.
Había una vez una pandemia, donde se enfermaba mucha gente e incluso mucha gente lamentablemente moría. Muchas familias perdieron sus seres queridos.
Cuentan que el martes 9 de febrero de 2021, los trabajadores de la salud de un municipio conocido, convocaron a una reunión con la persona que estaba a cargo de todo. Dicen los que estuvieron allí que fue en el hall de un hospital municipal.
La maldad se había apropiado del dinero de sus horas extras trabajadas y demás, y se les pagaba atrasado.
En aquella época, no tan lejana, eran tiempos en donde a los trabajadores de la salud se los tenía que tener muy cuidados, porque se jugaban la vida por el coronavirus, pero lejos de eso, la maldad hacía que se les pagara tarde.
Insensible, olvidadiza, esa maldad quiere ahora seguir haciendo de las suyas. Para ello, la maldad cambia sus formas y se muestra amable y hasta sonriente. Es lobo con piel de cordero, pero siempre seguirá siendo lobo.
Pero este cuento puede tener con un final feliz, depende solo de nosotros.



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