sudestadarevista LA TETA
Molesta la teta que asoma bajo la blusa y cae, como caen los duraznos en febrero, sobre los labios diminutos de la cría hambrienta. Molesta la cría que acaricia la teta mientras posa los ojos nuevos en el rostro piadoso de la hembra que amamanta en el parque, en el colectivo, en el cantero. Molesta el pezón, redondo, rosado, arrugado, rebosante de leche, besado y mordido. Incómoda la teta cuando es fruta y no morbo, cuando el acto es íntimo a pesar de ser público y ningún otro que no sea hembra o cría alcanza a comprender. La teta apropiada es la teta que vende lencería, celulares, autos, pero nunca la que da de comer. Qué sabe la cría de momentos adecuados para llorar de hambre. Qué sabe la cría del furioso marketing que condenó a la teta a ser pública para vender, pero nunca para amar.
Por Juan Solá (fragmento de Épica Urbana).
Publicado por Revista Sudestada.-


Más historias
44° aniversario del Hogar de Adultos Mayores “San Juan Bautista” en Roque Pérez
El diputado nacional de la CC Ferraro acusa al Gobierno de pagar «sobresueldos» y los vincula a transferencias en criptomonedas
Avanzan las obras en Roque Pérez