La mayoría de esos ataques son perpetrados por familiares de las víctimas. Advierten que muchos jueces no sólo no le creen a los chicos sino que «insisten con revincularlos con sus agresores».
La Línea Nacional contra el Abuso Sexual Infantil recibe siete denuncias por día en los teléfonos gratuitos habilitados para atender esa problemática y la mayoría de esos ataques son perpetrados en el hogar de las víctimas.
Desde su lanzamiento el 19 de noviembre de 2016 hasta el 30 de septiembre último, la Línea Nacional contra el Abuso Sexual Infantil (0800-222-1717) recibió 8.485 llamadas de todo el país, de las cuales el 55 por ciento (4.658) fueron para reportar casos de abuso sexual.
Eva Giberti es la responsable del programa nacional las Víctimas contra las Violencias del Ministerio de Justicia y reveló que el 65 por ciento de las víctimas (3.214) son menores de 18 años.
En cuanto al género, siete de cada 10 víctimas menores de 18 años son niñas; de ellas, el 51 por ciento son menores de 11 años y la proporción de víctimas femeninas aumenta en la medida que sube la edad a diferencia de lo que ocurre con los niños.
La forma más frecuente de agresión es el tocamiento (1.755 casos) seguido por violación (539 casos), aunque el informe advierte que hay situaciones en que una víctima «puede sufrir más de una agresión sexual».
Giberti aseguró que «existe una cantidad innumerable de jueces que no terminan de aprender cómo es el lenguaje o la manera en que un niño o niña expresa un abuso; entonces en primer lugar empiezan por no creerle y en segundo lugar insisten con revincularlos con sus agresores».
La psicóloga, especialista desde hace más de 40 años en temas de infancia y género, concluyó que esa resistencia «es un fenómeno del patriarcado» que «antepone el vínculo sanguíneo por sobre el daño que se la ha hecho a ese niño». Nota gentileza de Infonews.-



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