Según Giorgetta, “Fuerza Patria se hace fuerte en la tercera sección, superando por diez puntos a los libertarios. En la primera hay paridad y en el interior, aunque el peronismo retrocede, Somos Buenos Aires se consolida”. Además, advirtió que la polarización podría superar el 80% en las próximas semanas.

El sondeo también relevó percepciones sociales. Entre las preocupaciones principales aparecen la inseguridad, el narcotráfico y la situación económica. En particular, se destaca la inquietud por los bajos salarios, la inflación y el desempleo. En el plano local, los vecinos mencionan con frecuencia el avance del narcotráfico como factor crítico.

El voto ausente aparece como una incógnita. Aunque no se midió en esta encuesta en particular, otros trabajos indican que tanto exvotantes de LLA como del peronismo expresan desencanto con la situación actual. Esa abstención podría tener un impacto significativo, sobre todo en zonas populares.

En ese contexto, la candidatura de Maximiliano Bondarenko apunta a capitalizar la agenda de seguridad. Excomisario, su figura no está exenta de controversia: fue investigado por robo de automotor, aunque luego fue sobreseído. La estrategia del oficialismo parece orientada a reforzar este eje, incluso con respaldo de sectores vinculados a Patricia Bullrich.

Por parte del peronismo, el eje de campaña será la situación económica. Se hará foco en el deterioro del poder adquisitivo, los aumentos de tarifas y transporte, y los recortes a la educación pública, en particular a las universidades del conurbano, que tienen un fuerte apoyo social.

La cita electoral del 7 de septiembre será determinante. El peronismo arranca con una leve ventaja, pero deberá afrontar el desafío del ausentismo y de las pujas internas. La disputa por la provincia de Buenos Aires será una de las claves del escenario nacional.