INFOBAE PUBLICÓ:
«Carlos Pedro Blaquier, 95 años, nacido en 1927, es un capitán de industria, cabeza de la familia que controla el ingenio azucarero Ledesma. También es una figura oscura para la historia de las violaciones a los derechos humanos en Argentina. A comienzos del mes pasado, la Cámara Federal de Casación Penal anuló la resolución del Tribunal Oral Federal de Jujuy que había dejado al empresario fuera de un juicio oral por delitos de lesa humanidad en la causa que investiga “la noche del apagón”, en la que Blaquier está imputado por 23 hechos de privación ilegal de la libertad ocurridos en 1976 en Jujuy.
Hoy, el nombre de Blaquier resuena en los tribunales de Comodoro Py. Una testigo lo acusó en la causa a cargo del juez Ariel Lijo con el fiscal Carlos Stornelli y la fiscal Alejandra Mangano de la PROTEX, que investiga a la secta Escuela de Yoga Buenos Aires, sospechada de haber creado una asociación ilícita a gran escala basada en la trata de personas y el lavado de dinero con divisas contrabandeadas a Estados Unidos, con sexo alquilado a hombres ricos y una clínica trucha en Almagro empleada para drogar y torturar a miembros disidentes.
Ahora se le suma una nueva “mancha” al nonagenario tigre burgués. Se trata de la constatación de que Blaquier era uno de los “clientes VIP” de la llamada Escuela de Yoga de Buenos Aires , una secta creada en los años 80 del siglo pasado y cuyas cabezas visibles eran Juan Percowicz y Susana Mendelievich, quienes junto a otras 18 personas se encuentran detenidas en el marco de una causa por “asociación ilícita”.
Entre otros graves delitos, a quienes conducían la secta se los acusa de haber reclutado, esclavizado y explotado sexualmente durante años a decenas de mujeres».
Por Daniel Satur para La Izquierda Diario.
PÁGINA 12 PUBLICÓ:
«Departamento de Novios» y «donación» de un millón de dólares
Blaquier figura como cliente vip en la secta de la Escuela de Yoga
Fichas, cuadros de acciones, la declaración de una testigo y donaciones localizadas en una escribanía: las pruebas con las que la justicia vincula al empresario del Ingenio Ledesma con la organización de Villa Crespo que reducía a mujeres a una situación de servidumbre o «geishado».
Testimonios, documentos y hasta escrituras acreditan que Carlos Pedro Blaquier —el dueño de la agroindustrial Ledesma— fue uno de los clientes de la secta conocida como Escuela Yoga Buenos Aires (EYBA), que tenía a mujeres jóvenes en situación de servidumbre y explotación sexual. Blaquier, de 95 años, ha logrado durante años esquivar a la justicia en lo que hace a su responsabilidad por los secuestros y desapariciones ocurridos en 1976 en la zona de influencia del ingenio Ledesma que él mismo dirigía, pero su nombre sigue apareciendo en distintos expedientes judiciales».
Por Luciana Bertoia para Página 12.



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