25 de abril de 2026

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Marcha del 8M: una multitud exigió justicia y políticas para terminar con los femicidios

El pasado 8 de marzo, miles de mujeres y diversidades se concentraron en la Plaza de los Dos Congresos, Buenos Aires, para exigir justicia por las víctimas de femicidio y visibilidad para la violencia de género, una problemática que persiste sin una respuesta contundente por parte del Estado. La instalación «Atravesados por el Femicidio», que llenó la plaza con zapatos pintados de violeta, fue uno de los momentos más emblemáticos de la jornada. Entre los zapatos, se destacó el par de ojotas de Estefanía Bonome, una niña de 9 años que fue asesinada en 2020, cuyo caso simboliza la violencia que afecta a mujeres y niñas en Argentina.

“Atravesados por el Femicidio”: un símbolo del dolor colectivo

El colectivo «Atravesados por el Femicidio», compuesto por familiares y amigos de mujeres asesinadas, organizó este espacio anual en el que colocaron zapatos pintados de violeta, cada uno con una breve descripción de la violencia que terminó con esas vidas. Frases como «160 puñaladas», «cuatro tiros en la cabeza» y «femicida libre» acompañaban los pares de calzado, recordando de manera cruda la magnitud de los crímenes cometidos contra las mujeres.

 

La marcha del 8M: un grito por justicia

La manifestación recorrió la Avenida de Mayo, desde la Casa Rosada hasta el Congreso, con mujeres de diferentes edades y orígenes que alzaron la voz contra la violencia de género y las políticas del gobierno. Entre las consignas más repetidas se encontraban “Nos siguen matando todos los días” y “Me cuidan mis amigas, no la Policía”, reflejando la frustración y el miedo de las mujeres ante la creciente violencia machista. Los pañuelos violetas, símbolo de la lucha feminista, fueron un constante recordatorio de la necesidad de erradicar la violencia de género y de conseguir justicia para las víctimas.

El Gobierno de Javier Milei difundió un video para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, en el que se refería a la reducción de los “homicidios de mujeres”. Sin embargo, la administración omite la figura del femicidio, lo que reduce la especificidad de los crímenes cometidos por razones de género. Además, el video afirmó que los homicidios de mujeres habían disminuido un 20% entre 2023 y 2024, cifra que se reveló incorrecta. Según datos oficiales, los femicidios fueron 322 en 2023 y 295 en 2024, lo que representa una reducción del 8,4%, muy por debajo del porcentaje presentado por el Gobierno. El video fue ampliamente repudiado por las organizaciones.

El 8M también denunció la desigualdad laboral

Además de los reclamos por justicia por femicidios, la movilización del 8M también puso en evidencia la desigualdad de género en el ámbito laboral. Las manifestantes alzaron carteles denunciando la brecha salarial, que sigue siendo una de las luchas más visibles dentro del feminismo en Argentina. La distribución desigual de las tareas de cuidado, que recae principalmente en las mujeres, también fue un tema central de las protestas, reflejando la persistente carga que soportan las mujeres en su vida cotidiana.

El dolor de las víctimas: el caso de Micaela Rascovsky

Patricia Ortiz, madre de Micaela Rascovsky, víctima de femicidio en abril de 2021, estuvo presente en la marcha para exigir justicia por su hija. Ortiz distribuyó volantes con la foto de Micaela y su femicida, cuyo juicio aún no ha tenido la resolución definitiva. La madre de la víctima destacó la solicitud de perpetua para el responsable del crimen, pidiendo una sentencia que sea un acto de justicia tanto para su hija como para todas las mujeres asesinadas.

Gentileza de Infonews Cooperativa.-