Inicialmente se pensó que los restos eran de un cohete de SpaceX pero al final se dedujo que se trataba de una nave china, concretamente de una etapa del cohete Gran Marcha, que despegó en 2014 para una misión denominada Chang’e 5-T1, como parte del programa de exploración lunar del país.
Sin embargo, China negó que se tratara de un cohete suyo, y desde Pekín se informó que la etapa había «entrado sin peligro en la atmósfera terrestre» y se había «quemado por completo».
En cualquier caso, «es probable que los restos hayan causado un cráter de entre 10 y 20 metros de diámetro», indicaron astrónomos; pero su magnitud solo podrá observarse a través de la sonda LRO (Lunar Reconnaissance Orbiter) de la NASA o la india Chandrayaan-2, ambas en órbita lunar.
Nota gentileza de MinutoUno.-



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