23 de abril de 2026

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El Gobierno deja vacía la Auditoría General de la Nación

La Auditoría General de la Nación (AGN) está a punto de quedar acéfala debido a que seis de sus siete auditores vencerán sus mandatos en abril próximo. Una vez que esto suceda, su titular, Juan Manuel Olmos, solo tendrá funciones administrativas.

La parálisis es inédita en la historia del organismo. La situación trae a cuento la violenta frase que el presidente Javier Milei había dedicado a la Universidad de Buenos Aires cuando la acusada de no tener auditorías: «El que está sucio no quiere ser auditado».

La situación generó alerta en la oposición, especialmente en la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, que supervisa los informes de la AGN. Miguel Pichetto, presidente de esa comisión legislativa, advirtió que «es inadmisible dejar vacío al principal órgano de contralor del país. El Congreso está faltando a su obligación», según palabras que dio al diario La Nación.

Sin nuevos auditores, decenas de informes clave quedarán paralizados, incluyendo auditorías a áreas sensibles del gobierno.

Entre los temas pendientes figuran el Banco Central, las compras de Defensa y Seguridad, y los programas sociales de Capital Humano. También están bajo la lupa las universidades nacionales, la gestión de Cammesa y los reclamos a los entes reguladores. La oposición sospecha que el oficialismo busca dilatar las designaciones para evitar escrutinios.

El gobierno, excluido del organismo, frustró acuerdos opositores el año pasado y ahora presiona por al menos un auditor.

En el Senado, los bloques negocian, pero el peronismo reclama dos de las tres vacantes, mientras radicales y libertarios pujan por espacios. Si no hay consenso, la AGN podría seguir inoperante, en un escenario donde el oficialismo apuesta a ganar peso legislativo en las próximas elecciones. Mientras tanto, el control del Estado queda en suspenso.

La importancia de la AGN

La Auditoría General de la Nación (AGN) es un pilar fundamental de la democracia porque funciona como el principal órgano de control externo del Estado. Su tarea es auditar el uso de los fondos públicos, verificar la legalidad de los actos de gobierno y evaluar la eficiencia de la gestión estatal. Sin una AGN operativa, se debilita la transparencia y aumenta el riesgo de corrupción, ya que no habría una revisión independiente de cómo se manejan los recursos del país.

Además, la AGN es clave para el equilibrio institucional, ya que su presidencia está reservada a la oposición, garantizando un contrapeso al gobierno de turno. Sus informes suelen ser la base para investigaciones judiciales y debates parlamentarios. Sin auditores en funciones, se paralizan controles esenciales sobre áreas sensibles como el gasto público, las licitaciones del Estado y los programas sociales, dejando a la ciudadanía sin herramientas para exigir rendición de cuentas.

Gentileza Infonews Cooperativa.-

Foto NA.-