5 de mayo de 2026

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Murió Kshamenk, la orca de Mundo Marino

Día triste en San Clemente del Tuyú, la orca macho Kshamenk, un símbolo del cautiverio de fauna marina en Sudamérica, falleció ayer domingo 14 de diciembre en las instalaciones de Mundo Marino sin haber recuperado nunca su libertad. Se calculaba que tenía entre 33 y 35 años. La buena noticia es que ahora ya no queda ninguna orca en cuativerio en toda Sudámerica. Kshamenk podría haber vivido más y en forma saludable si los piletones de Mundo Marino no le hubiesen quitado la posibilidad de recorrer kilómetros y kilómetros de agua como hace cualquier orca. Según el comunicado oficial del parque, el deceso se produjo a causa de un paro cardiorrespiratorio.

Kshamenk, cuyo nombre significa «orca» en idioma ona (pueblo originario de Tierra del Fuego), se encontraba en Mundo Marino desde 1992, cuando fue capturado junto a otros ejemplares tras un varamiento en la Bahía de Samborombón. Tenía solo entre 2 y 5 años al momento de su captura, siendo apenas un cachorro. De los cuatro animales involucrados, solo él sobrevivió al traslado y las primeras horas de encierro; sus compañeros murieron en la red o golpeándose contra las paredes de la pileta. Durante más de tres décadas, la orca fue la principal atracción del parque, forzado a realizar espectáculos en un estanque que, según denuncias de activistas, era diminuto e inadecuado para un animal de su tamaño (casi 7 metros).

La Organización Derechos Animales Marinos (DAM) ha sido una de las agrupaciones más activas en la lucha por su liberación, realizando campañas que llegaron incluso al Congreso de la Nación con el objetivo de prohibir este tipo de espectáculos.

Su muerte, a pesar de la edad que le atribuyen, es una muerte joven y prematura causada por el estrés y la miseria de una vida de prisión. Las orcas en libertad pueden vivir hasta 60 años, y las hembras hasta 90. Kshamenk pasó 33 años de su vida dando vueltas en una piscina de concreto de 12 metros de diámetro, sin la compañía de su manada. El cautiverio es la antítesis de la vida para un animal social, inteligente y que necesita recorrer cientos de kilómetros a diario. No murió de viejo, murió de encierro.

Recientemente, videos difundidos por la ONG internacional Urgent Seas mostraban a la orca en condiciones preocupantes, languideciendo inmóvil en estanques con agua turbia, lo que generó una ola de preocupación y la presentación de un amparo judicial.

Kshamenk fue la última orca en cautiverio en Sudamérica. Su vida en el parque no solo estuvo marcada por los shows, sino también por el intento de uso reproductivo. En 2013, fue padre por inseminación artificial de dos crías que viven en SeaWorld (EE. UU.), lo que amplió el debate sobre el comercio internacional de semen de animales cautivos.

La orca Belén, su única compañera de tanque en Mundo Marino, murió de una infección renal en el año 2000, con apenas 13 años, una muerte que los ambientalistas también atribuyeron a las condiciones de encierro.

Nota gentileza de Infonews Cooperativa.-