Según el testimonio de sus compañeros de colegio, el joven les había dicho que no iba a estudiar porque tenía Covi-19. En realidad, estuvo en su casa con los cuerpos durante tres días, escondiéndolos en una despensa.
«Es una persona tímida, pero hablaba mucho cuando entraba en confianza», aseguró uno de sus allegados. Además, es adicto a los juegos en red, motivo por el cual tenía intensas discusiones con su madre, que quería que deje de estar en la pantalla.
En relación a esto, Santiago también podía relacionarse mejor en las redes sociales que en persona. “Santi es tímido y nunca lo habíamos visto enojado o discutiendo con alguien. No nos esperábamos algo así de él”, comentó otro amigo. Además, el grupo de estudiantes lo calificaron como un buen alumno, aunque le daba «pereza» estudiar.
Nota gentileza de MinutoUno.-



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