El pasado sábado 8 de diciembre, murió asesinada Silvia Gemignani, quien se desempeñaba como Inspectora Jefe Distrital de Roque Pérez. También resultó muerto su pareja Edgardo Rodríguez y ambos fueron hallados en la casa que habitaban en la Laguna de Lobos (ver notas anteriores).
Ahora se dice que se pelearon y que Silvia habría herido a su pareja y Rodríguez caminó hasta un cuarto del que trajo una maza con la que le partió el cráneo a la docente.
Como digan que se hayan producido los hechos, para nosotros se trata de un femicidio, del asesinato de una mujer que, por supuesto se defendió. Ya había antecedentes de violencia de género, de acuerdo a lo que nos informan y si Rodríguez estaba herido, ¿cómo es que en vez de pedir ayuda, su única acción habría sido ir a buscar un elemento para matar a Silvia?. FEMICIDIO se llama esto.
No sabemos si bajaron línea de las autoridades docentes, pero en dos actos de fin de curso cuando se habló de la muerte de Silvia, dijeron «fallecimiento», en lugar de «asesinato», o de «femicidio». Esto fue en el acto del CFP Nº 401 y el acto de la Escuela Secundaria Nº 1. ¿Tanto cuesta decir las cosas? ¿Eso es lo que le estamos enseñando a los alumnos, a los chicos?.
Si realmente queremos detener esta locura, empecemos por favor a llamar a LAS COSAS POR SU NOMBRE.-



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