Este medio recibió la quejas de algunos/as roqueperenses ante la quema de ramas realizada por un señor en una esquina de nuestra ciudad y fueron precisamente ellos quienes nos enviaron fotografías de este hecho, que no está bien. Por lo general quienes queman ramas u hojas en la vía pública son gente adulta, que en otros tiempos tenían como costumbre ese tipo de práctica, pero hoy en día, esto no debe hacerse porque está demostrado que quemar hojas o ramas, contamina el ambiente, además de que llena de humo a todos los vecinos/as y ni hablar si alguien tiene ropa secándose afuera o ventanas abiertas, el humo es muy penetrante.
En la Universidad Nacional de Tucumán investigaron qué pasa cuando se queman hojas. “Las investigaciones recientes revelaron que el follaje de un árbol adulto puede fijar anualmente 60 miligramos de cadmio, 140 de cloro, 820 de níquel y hasta 5.800 de plomo. De esta manera cumple con la primordial función de purificar el ambiente, sin embargo, lo que pocos saben es que al prender fuego a las hojas secas estas sustancias son liberadas en forma de dióxido de carbono -uno de los principales causantes del Efecto Invernadero- y de monóxido de carbono, que afecta directamente la salud de las personas”, indicaron desde la Faculta de Ciencias Naturales a El Tucumano.com
“La planta cumple con la función de purificar nuestro ambiente porque las hojas retienen muchas sustancias tóxicas. En el proceso de combustión, estas sustancias son liberadas nuevamente al ambiente y producen otras, como la dioxina o el furano, que son Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs) y son tan peligrosos como los pesticidas porque generan muchas enfermedades”, explicó uno de los investigadores de la Universidad Nacional de Tucumán.
En San Luis, desde hace 11 años, quienes realicen quema de hojas o residuos a cielo abierto son sancionados. La medida que se tomó fue para contrarrestar el accionar de muchos vecinos que con esta práctica no hacen otra cosa que con contaminar el aire por humo producto de las quemas que se realizan.
Cuando esto sucede, inspectores municipales constatan en el lugar la quema y labran el acta correspondiente. En San Juan, Bahía Blanca o Los Toldos, por citar solo algunas ciudades, este tema no es tomando como un asunto menor.
El Municipio de Los Toldos informa: «La quema de materia orgánica produce dioxinas y furanos, sustancias muy peligrosas para la salud de las personas, principalmente para los niños.
Las dioxinas integran un grupo de productos que se denominan CONTAMINANTES ORGÁNCIOS PERMANENTES (COPs)».
Lo recomendable es embolsar todo tipo de basura, luego sacarla a la calle para que la lleve el camión municipal o el de la recolección de residuos. El INTA, por su parte, recomienda reutilizar la hojarasca y colocarla alrededor del mismo árbol o en la base de otras plantas. Lo ideal es humedecerlas para que se degraden rápidamente y vuelvan a la tierra. De esta manera, se obtienen dos beneficios: no se genera contaminación y se enriquece el suelo con material orgánico.
EN ROQUE PÉREZ: esta práctica está también prohibida y desde el Municipio se solicita que dejen las ramas y las hojas en la vereda para que los recolectores las lleven a la P.T.R.S.U.
El Municipio de Roque Pérez lleva adelante la recolección de «grandes volúmenes», recolectando ramas, madera, pasto, escombro, tierra, chatarra, plásticos y otros objetos. Solo hay que ser paciente y esperar que al barrio de cada uno le llegue su turno.-



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