Según un informe de la Dirección General de Tráfico (DGT) de España, el alcohol se empieza a detectar en la sangre a los 5 minutos de haberlo ingerido y alcanza su máximo nivel entre los 30 y 90 minutos siguientes.
A partir de los 90 minutos, siempre que no se continúe ingiriendo, comienza a desaparecer lentamente de la sangre hasta su completa eliminación.
Una persona con un nivel de alcoholemia de 1g/l puede necesitar entre 6 y 10 horas para que su nivel de alcoholemia baje.
Por Matías Antico gentileza de TN.-


