En cuanto a la entrada de ropa importada a bajos precios a través de plataformas como Shein y Temu, comentó: «Venimos de muchos años donde no se podía comprar nada, salvo de contrabando. Eso que antes era contrabando, hoy se convirtió en importación. Competir con el mundo es recontra difícil».
Según apuntó el empresario, a todo lo antes dicho, se suman «problemas laborales, impositivos, de logística, de seguridad», y añadió: «Son obstáculos que afectan a toda la economía, pero en nuestro caso son especialmente pesados. Aún así, hay que adaptarse».
En cuanto a cómo les impacta la recesión económica, aseguró: «Los negocios que venden ropa de invierno, aún con un 40% de descuento, no venden. El consumo está tan deprimido que parece congelado».
Asimismo, Del Burgo destacó que la industria textil argentina tiene «máquinas de última generación», por lo que debe «aprender a usarlas, capacitar a nuestra gente y salir a pelear el mercado».
«O me pongo a llorar o vendo pañuelos. Y nosotros, desde la Cámara, estamos vendiendo pañuelos, apostando a que esta industria histórica vuelva a moverse», concluyó.
Gentileza de MinutoUno.-
Foto ilustrativa de archivo de www.rpereznet.com.ar



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