El gendarme argentino Nahuel Gallo fue liberado ayer domingo tras pasar 448 días detenido por el gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela. El operativo de retorno, lejos de los canales diplomáticos tradicionales, mostró el peso institucional y logístico de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA).
La AFA como «Puente Humanitario»
La liberación del cabo primero Gallo, quien había sido acusado de espionaje en diciembre de 2024 mientras visitaba a su familia, se concretó bajo el rótulo de una gestión deportiva y humanitaria.
Fue la propia AFA la encargada de emitir el primer comunicado oficial, con el título «El fútbol, un puente humanitario», antes incluso que las carteras de Seguridad o Cancillería brindaran detalles del traslado.
Gallo emprendió su regreso a la Argentina a bordo de un Learjet 60 (matrícula LV-KMA) de la empresa Baires Fly, aeronave que utiliza habitualmente el presidente de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, para sus traslados oficiales y personales.
La Asociación agradeció explícitamente a la vicepresidenta venezolana, Delcy Rodríguez, y a la Federación Venezolana de Fútbol (FVF) por facilitar el contacto. El organismo destacó que «los lazos construidos a través del fútbol pueden contribuir positivamente al bienestar de nuestras naciones».
La foto de la liberación muestra a Gallo acompañado por figuras de peso en el entorno de Tapia: Luciano Nakis (prosecretario de AFA) y Fernando Isla Cáceres (jefe de Relaciones Institucionales), evidenciando que la cúpula de la calle Viamonte supervisó el operativo in situ.
Versiones cruzadas con el Gobierno
Mientras la AFA capitalizaba el éxito del rescate logístico, el Gobierno Nacional, a través del canciller Pablo Quirno, optó por un mensaje de corte más geopolítico. El ministro agradeció la presión internacional de países como Estados Unidos e Italia, además de la ONG Foro Penal, sin hacer mención directa a la intervención de la dirigencia futbolística en su comunicado inicial.
Por su parte la senadora Patricia Bullrich celebró la noticia en redes sociales: «¡Nahuel Gallo está volviendo a casa! Esta victoria es de todos los que lucharon por su libertad».
Gallo, que prestaba servicio en Mendoza, había viajado a Venezuela de licencia para ver a su mujer y su hijo. Su detención en la frontera con Colombia lo llevó al penal El Rodeo I, donde permaneció incomunicado y bajo acusaciones que la Argentina siempre consideró infundadas.
Tras casi 15 meses de incertidumbre, el gendarme ya se encuentra en Argentina y se reencontró con su esposa, María Alexandra Gómez, y con su hijo Víctor, quienes lo recibieron en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza.
Según supo la Agencia Noticias Argentinas, además de su familia en el lugar estaban la senadora y ex ministra, Patricia Bullrich, y la titular de la cartera de Seguridad, Alejandra Monteoliva.
Gallo, quien estuvo 448 días detenido en Venezuela, recientemente liberado por el Gobierno venezolano, regresó en un vuelo privado gestionado por Claudio “Chiqui” Tapia, en nombre de la Asociación del Fútbol Argentino y en forma conjunta con la Federación Venezolana de Fútbol (FVF).-
Noticias Argentinas.-



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