La empresa que fabricaba agendas de la histórica marca argentina Citanova fue declarada en quiebra por la Justicia, que ordenó la liquidación de sus bienes. Se trata de la compañía Russ SRL, fundada en 1946, que después de 80 años de actividad acabó cerrando y despidiendo a sus 38 trabajadores.
La empresa venía de una crisis de larga data: en 2019 se presentó en concurso preventivo, pero no logró reestructurar sus deudas. Según la presentación de los dueños, en 2013 vendía unas 800.000 agendas y en 2018 apenas alcanzó las 315.500 unidades, lo que evidenciaba una caída del 60%.
La firma buscó sumar más productos en un intento por mantenerse en el mercado, a pesar de la fuerte caída en las ventas: fabricaba cuadernos, agendas, libretas y bolígrafos, con un catálogo que llegó a superar los 1.500 modelos y una producción anual de alrededor de 5 millones de unidades.
Sin embargo, los cambios en los hábitos de consumo, el avance de los productos importados, la pandemia y la baja en las ventas, que se profundizó en los últimos años, fueron grandes obstáculos para seguir produciendo, solicitando la quiebra decretada en 2025 por el Juzgado Comercial N°24.
Tras despedir a todos sus empleados, a quienes trascendió que se les deberían salarios, aportes e indemnizaciones, se inició el proceso de liquidación de todos los bienes de la compañía, con el fin de hacer frente a las importantes deudas acumuladas, adquiridos finalmente por la empresa Papiens SRL, que pagó $41,3 millones para quedarse con la marca Citanova.
Adquirió además toda la maquinaria industrial, los vehículos, el mobiliario y un stock de alrededor de 292.000 unidades entre agendas, separadores y anillos, son el objetivo de volver a poner en marcha la fábrica, reactivar su potencial y generar nuevas oportunidades de trabajo, según indicaron sus nuevos dueños.
Gentileza de MinutoUno.-



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