No solo hubo una terrible agresión al fotógrafo Pablo Grillo, sino que lejos de un arrepentimiento y pedido de disculpas (que tampoco alcanzarían), la ministra Patricia Bullrich lo acusó de ser «militante kirchnerista» y de trabajar en Lomas de Zamora, como si ambas cosas configuraran un delito. Grillo se desempeña como trabajador en el Honorable Concejo Deliberante de Lomas de Zamora y si es o no militante K, tampoco lo convierte en un delincuente.
En una de las fotografías, se lo ve en el suelo, con su cámara fotográfica a la izquierda de su cuerpo, lo que demuestra, aunque no debería demostrarlo, que estaba trabajando en el lugar.
A los trabajadores de PRENSA se los respeta hasta en las guerras más sangrientas, solo los dictadores más salvajes no los han respetado e incluso, muchos periodistas han sido asesinados.
También se torturaron y asesinaron a periodistas durante la dictadura cívico-militar-eclesiástica que hubo en Argentina desde 1976 hasta 1983 (223 periodistas y trabajadores de comunicación están fueron desaparecidos en esa época).
Repudiamos toda forma de violencia, con la firme convicción de que la misma solo genera más violencia. Repudiamos toda impedimento para el libre ejercicio del trabajo de PRENSA.
Las fotografías (y video) que ilustran esta nota muestran a Pablo Grillo con su cámara fotográfica sacando fotos y luego en el piso con la máquina a su lado. No estaba agrediendo a nadie, estaba trabajando.
BASTA DE VIOLENCIA!
Carlos Zampini
SIPREBA Sindicato de Prensa de Buenos Aires (Carnet N° 2524).-
Fotos redes sociales, video Tiempo Argentino.-





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