30 de enero de 2026

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38 años sin Luca. 38 años con Luca

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Se cumplen hoy 38 años de la muerte de Luca Prodan, el líder que marcó a fuego la historia del rock argentino.

El 22 de diciembre de 1987, el rock argentino perdió su brújula más extravagante con la muerte de Luca Prodan en su habitación. Dos días antes, en el Club Atlético Los Andes, el músico italo-escocés se despidió con un premonitorio “Ahí va la última” antes de interpretar una poderosa versión de “Fuck you”. Su partida, causada por un paro cardíaco debido a una hemorragia interna provocada por la cirrosis, cerró un ciclo que incluyó fugas del colegio Gordonstoun y una lucha contra la heroína en Londres.

Junto a Germán Daffunchio, Alejandro Sokol y Stephanie Nuttal, Prodan dio vida a Sumo, banda que comenzó ensayando en un sótano de El Palomar.

Un poco de su historia:

Prodan llegó al país y, durante su estadía en Córdoba, comenzó a gestarse el proyecto que más tarde se convertiría en Sumo.

McKern le presentó a Ricardo Curtet y luego Luca regresó a Londres para comprar instrumentos y convocar a

Stephanie Nuttal como baterista. Ya de regreso en la Argentina, se instaló en Hurlingham, donde se sumaron Germán Daffunchio y Alejandro Sokol. Se dice que vendió un departamento en Londres para comprar la primera batería eléctronica que iba a haber en Argentina.

La primera formación de Sumo estuvo integrada por Luca Prodan en voz, Daffunchio y Curtet en guitarras, Sokol en bajo y Nuttal en batería. Tras un período en Córdoba, el grupo volvió al Gran Buenos Aires para insertarse en la escena under, aunque Curtet se desvinculó y regresó a Mina Clavero.

El debut oficial de la banda fue en febrero de 1982 en el pub Caroline de El Palomar.

Un mes más tarde, tocaron ante 20.000 personas en el Festival Rock del Sol a la Luna. En medio del conflicto bélico con el Reino Unido, Stephanie Nuttal regresó a Inglaterra, Sokol pasó a la batería y Diego Arnedo tomó el bajo. Luego se incorporó el saxofonista Roberto Pettinato. Este último escribía en la revista de rock Expreso Imaginario y concurría a ver los recitales hasta que insistió para que lo tomaran como saxofonista.

Con esa formación, Sumo editó Corpiños en la madrugada. En 1984 se sumaron Alberto Troglio en batería y Ricardo Mollo en guitarra. Un año después publicaron Divididos por la felicidad, disco que incluyó canciones como «La rubia tarada», «Mejor no hablar (de ciertas cosas)» y «Debede» , y que fue presentado en el teatro Astros ante más de mil personas por función.

En 1986 llegó Llegando los monos, presentado en el estadio Obras, recital que fue registrado en el film Sumo en Obras. En 1987 editaron After chabón, el último sco de la banda, grabado en un contexto arcado por el deterioro de la salud de Prodan debido a su adicción a la ginebra.

El álbum fue presentado el 20 de octubre en Obras. En 1989 se editó el trabajo póstumo Fiebre.

de diciembre de 1987 en su habitación de una casa de la calle Alsina 451, en el barrio porteño de San Telmo. Tenía 34 años y murió a causa de un paro cardíaco provocado por una hemorragia interna derivada de una cirrosis hepática.

El primer disco, Corpiños en la Madrugada, era de cartón reciclado y se conseguía por carriles poco oficiales (yo lo tenia -Zampi-).

Otra de las historias con Luca que siempre se cuentan, es la de un recital donde los fanáticos de Pappo coreaban por él, hasta que Luca se hartó y les dijo: ¿Quién es Pappo?, que venga y le juego una carrera hasta Rosario tomando vodka a ver quién gana, con eso se callaron y supieron que el pelado, era pesado en serio.

Luca dejó en muchos de nosotros una mezcla de sensaciones, sabíamos que ya no estaba, pero para nosotros: Luca Not Dead!

Porque el pelado que había llegado a Argentina con los pelos por el hombro, sabía de música, era un adelantado y era totalmente auténtico y despojado de todo caretaje.

Tuvo que llegar Luca para que alguien le hiciera un tema al entonces Mercado del Abasto, hoy Abasto Shopping.

El que reniega de Prodan, es porque aún no ha llegado a comprender varias cosas de la vida misma.

Por muchas de esas cosas, por su música, por su fuerza, por su cultura, mi hijo lleva su nombre!

Por Carlos Zampini con datos propios de haber vivido esa época de Sumo y datos de “eleco”.-