Inicio | Actualidad nacional | No es No: cómo encaran los pibes en el boliche a partir de Ni Una Menos

No es No: cómo encaran los pibes en el boliche a partir de Ni Una Menos

POR BÁRBARA GARCÍA CRESPO:

Por Bárbara García Crespo para M1.

¿LA DECONSTRUCCIÓN LLEGÓ A LOS BOLICHES?:

Desde hace ya un tiempo pero sobre todo durante el 2017 gracias a los debates sobre género que comenzaron a hacerse cada vez más visibles y al cambio cultural que impulsó la ola Ni Una Menos, los vínculos entre chicos y chicas empezaron a transformarse. No se trata de una conversión homogénea pero sí hay chicos que comenzaron acuestionar y deconstruir actitudes “machirulas” a la hora de encarar a una chica en un boliche.

Facundo tiene 22 años y se reconoce deconstruido. ”Veo un cambio en mi persona sobre todo en lo que respecta a la insistencia. Antes una chica me rechazaba y yo insistía, insistía e insistía creyendo que así me iba a decir que sí. Hoy cambié, es ‘¿querés bailar?’ y si te dicen que ‘no’ listo, se acabó. No es no”, dice y agrega: “Esa insistencia creo que se debía al supuesto rechazo por la mujer fácil, no querer quedar como una `mujer fácil` una percepción impuesta por el sistema patriarcal. Ahora es corta, te gusta, ‘vamos’, no te gusta, ‘no’ y punto”, explica.

Nicolás, de 20, también nota un cambio en su grupo de amigos. “Ahora hay más respeto y hasta dudamos si encarar o no. Quizás el boliche ya no sea el lugar para conocer a alguien o tiene que ser algo muy obvio, que la otra persona quiera”, cuenta.

Lucas, en cambio, asegura que sus amigos siguen encarando de la misma forma y que, en algunos casos, las chicas los dejaron expuestos en medio del boliche.

Eleonor Faur es socióloga e investiga sobre relaciones de género. Para ella es indispensable entender que no podemos pensar a los chicos dentro de una masculinidad homogénea. “No todos parten de un piso común y no llegan al mismo lugar en el mismo momento, sino que hay temporalidades que están convergiendo en cuanto a las nuevas maneras de relacionarse”, explica.

“Lo que vemos como novedoso es que hay grupos de pibes y pibas que están teniendo actitudes más cuidadas. Que en lugar de darte un beso preguntan `¿che, te puedo dar un beso?`. Por supuesto que hay otros que siguen en el plan de insistir pero acá vemos que surgen diferentes iniciativas y es algo celebrable”, manifiesta la Doctora en Ciencias Sociales.

Faur entiende que este cambio “sin dudas tiene que ver con la contundencia de la marea feminista en la juventud y los chicos que tienen contactos con estas chicas, saben que para tener vínculos ya sean ocasionales o de mediano plazo, tienen que cambiar sus maneras y desaprender mucho de lo que fueron aprendiendo en los pocos años que llevan de vida”.

FIESTAS GAY COMO «REFUGIO»:

A pesar del cambio cultural que está surgiendo, los encares violentos e insistentes siguen siendo la norma.Por eso, hay grupos de mujeres que deciden no asistir a esos lugares para evitar a lo pesados. Camila tiene 25 años y sale a bailar desde los 17. Desde hace ya unos meses elige no ir a ciertos boliches y opta por ir a bailar a fiestas gays para evitar el contacto con los “machirulos”.

“La realidad es que no me gusta conocer gente en boliches, me gusta ir a bailar y prefiero evitar los encares porque sinceramente, no les doy bola. Por eso con mis amigas elegimos fiestas gays en la que nadie te molesta. Si te vienen a encarar le decís que sos hetero y listo. Nadie te insiste”, explica Camila a este portal. M1.-

Chequee también

Macri confirmó día y lugar para su primera marcha de «Sí se puede» de cara a las elecciones

El Presidente lo hizo mediante una serie de tuits en un cambio de estrategia luego …