El caso apareció publicado en la revista The American Journal of Tropical Medicine and Hygiene, según informó el portal de noticias ruso RT.

En un primer momento los análisis de sangre no mostraron nada inusual, pero una inspección física más cercana en la zona afectada, reveló un extraño cuerpo negro retorciéndose en una de las amígdalas palatinas.

«El cuerpo del gusano era negro, de 38 milímetros de largo, 1 milímetro de ancho, y estaba mudando la cutícula externa. La reacción en cadena de la polimerasa (PCR) de ADN y el hecho de que el gusano estaba en exudación reveló que era una larva en cuarta etapa de ‘Pseudoterranova azarasi'», señala el documento científico.

Según la publicación especializada, P. azarasi es un tipo de nematodo o lombriz intestinal de la familia ‘Anisakidae’, que junto con las tenias y los gusanos de arenque representan un peligro conocido de comer pescado marino crudo o poco cocido. El parásito afecta predominantemente el estómago, aunque también puede infectar la garganta, aunque no es lo usual. El estado de salud de la mujer mejoró luego de que el parásito fuera retirado.

«Aunque la infección orofaríngea es rara, se sabe que esta infección causa ‘síndrome de hormigueo en la garganta’ y tos, y debe considerarse un diagnóstico diferencial de parasitosis orofaríngea, ya que el consumo de pescado crudo, incluido sushi y sashimi, se ha vuelto más popular y el número de casos reportados aumentó de forma considerable en todo el mundo», remarca el informe.

Nota gentileza de Infonews. Asociate a Infonews, como nosotros: